Además de fijar las líneas de actuación a seguir, el trabajo (60.000 euros), determinará las responsabilidades por los defectos que llevaron a su cierre
La Junta de Gobierno Local ha aprobado hoy el expediente para contratar la elaboración del informe definitivo sobre el destino de la Pasarela del Labrit, trabajo que deberá aunar tanto las líneas de actuación a desarrollar respecto a esta infraestructura, como la determinación de responsabilidades por los defectos detectados en la misma y que llevaron, en julio de 2016, a su cierre preventivo. El encargo, cifrado en 60.016 euros, se ha realizado a la consultora externa IDEAM S.A (Consultoría de Estructuras de Ingeniería Civil y Edificación IDEAM) que deberá entregarlo en el plazo de 19 días con lo que el Ayuntamiento lo tendrá a finales de enero.
El informe deberá contener un análisis de la idoneidad técnica del diseño y cálculo de la pasarela recogido en el proyecto de construcción original; estimación de la capacidad resistente real de la infraestructura; desarrollo “a nivel conceptual” de posibles soluciones e inclusión de una estimación económica respecto a éstas. Las posibilidades, según se relata en el expediente, serían tres: “Si la estructura, conforme a su configuración teórica, presenta una capacidad portante adecuada siendo apta para el uso una vez se subsanen los defectos de ejecución detectados”; “Si la pasarela necesitase el desarrollo de soluciones de reparación/refuerzo de mayor entidad que permitan restituir las condiciones de seguridad, funcionaliudad y durabilidad normativamente exigibles” o, finalmente, si se recomienda “justificadamente el desmantelamiento de la pasarela en el caso en el que no se encontrara una solución estructural de reparación adecuada y con garantías”
En octubre IDEAM determinó que la pasarela debía seguir cerrada
Hace dos meses, en octubre del presente año, IDEAM ya presentó las conclusiones preliminares de su evaluación alertando de que esta infraestructura no fue ejecutada de acuerdo a la documentación existente en el Consistorio y añadiendo que, a día de hoy, existen “serias dudas” sobre la capacidad de resistencia (capacidad portante) de la pasarela y que, en consecuencia, la pasarela debía permanecer cerrada hasta que se definiera la mejor forma de repararla. Esas soluciones son las que ahora se definirán.
El trabajo preliminar realizado por la consultora IDEAM señalaba que el principal daño que presenta la estructura se corresponde con la corrosión generalizada de los elementos metálicos situados entre el pavimento de madera y las chapas del cierre inferior de la pasarela, especialmente estas últimas. El origen estaría en la carencia de un sistema de drenaje adecuado que favorece la acumulación de agua de lluvia y de restos de suciedad.
Además, se habían detectado defectos de soldaduras y de continuidad de elementos y el proyecto de ejecución, al parecer, carecía del grado suficiente de detalle para definir técnicamente la pasarela. La documentación de obra no “afinaba” aspectos importantes y la pasarela realmente ejecutada “no coincide” con la documentación existente en el Área de Ciudad Habitable y Vivienda. En este sentido, según lo explicado, los modelos elaborados para el cálculo de la estructura podrían “no representar adecuadamente” el comportamiento real de lo ejecutado. De hecho, la documentación gráfica de la obra revelaba una incorrecta ejecución de algunos puntos críticos de la pasarela como los micropilotes o la colocación de la armadura del encepado, ambos del sistema de cimentación.
Teniendo en cuenta estas observaciones preliminares, la conclusión fue que la pasarela debía permanecer cerrada al paso de peatones hasta que se presentase la segunda fase del informe (la que ahora se ha licitado) y, en su caso, se ejecutasen los trabajos recomendados.
Desprendimientos a los 5 años de abrirse
La pasarela del Labrit se abrió al público en diciembre de 2010 y comunica peatonalmente el Baluarte del Labrit con el parque de la Media Luna. Tiene 73,5 metros de longitud, una forma de ‘Y griega’ y un peso que supera las 125 Tm. El diseño fue adjudicado por concurso al equipo constituido por Boreas Nuevas Tecnologías S.L., Óscar Pérez Silanes, Carlos Pereda Iglesias e Ignacio Olite Lumbreras. La construcción de la pasarela la llevó a cabo Arian Construcción y Gestión de Infraestructuras S.A y TEUSA Técnicas de Restauración.
En febrero de 2016 se produjo el desprendimiento de algunas chapas que conforman el cierre inferior de la pasarela. Tras recabar informes de los diferentes agentes de la obra, el Ayuntamiento encargó a una empresa externa la inspección y evaluación de la seguridad de la pasarela. En julio de ese año, el Consistorio recibió una nota previa que recomendaba el cierre de la pasarela debido a las dudas que existen sobre su estabilidad, medida que fue corroborada en el informe definitivo y que se puso en marcha ese mismo mes. Este primer informe (Julio 2016) adelantaba ya que la pasarela presenta daños debido a la corrosión excesiva del acero corten, no tiene capacidad para soportar las cargas para las que debía haber sido diseñada y ejecutada y apuntaba que hay que tomar medidas de seguridad para evitar desprendimientos. Por ello, el Ayuntamiento colocó una red en septiembre de 2016.
Teniendo en cuenta este informe, el Ayuntamiento abrió un expediente de depuración de responsabilidades donde se les dio audiencia a los partes implicadas. El equipo redactor presentó un informe defendiendo la idoneidad técnica del diseño de la pasarela en cuanto a su capacidad portante así como a la correcta ejecución de las obras. Al existir divergencia entre este texto y el presentado por la empresa externa, se decidió solicitar un nuevo informe a la consultoría de Estructuras de Ingeniería Civil y Edificación IDEAM, trabajo cuyo adelanto se dio a conocer en octubre y cuyo texto definitivo deberá estar redactado para finales de enero.

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