80 libros pamploneses van a pasar el verano en la playa de Anglet

La Biblioteca Pública de Yamaguchi y la biblioteca Quintaou d´Anglet han intercambiado 174 libros, para disfrute de sus lectores

bibliotecas_yamaguchi_anglet_intercambioEn los próximos días se incrementará ese 5,31% de libros en idioma extranjero que tiene a disposición de los lectores la Biblioteca Pública de Yamaguchi. Y es que esta semana su fondo de ejemplares en francés se ha visto reforzado con 94 libros, en su mayoría de literatura infantil y juvenil, procedentes de un intercambio con la biblioteca Quintaou d´Anglet. A su vez la biblioteca pamplonesa aportó 80 novelas para público adulto, en lo que se ha convertido en el primer intercambio internacional de este centro.

La idea partió de una lectora miembro de un matrimonio mixto español-fracesa, con hijos bilingües. La Biblioteca Pública de Yamaguchi ya había hecho anteriormente, aunque sin éxito, otros intentos con bibliotecas de Bayona, Burdeos y Yamaguchi. En esta ocasión ambas instituciones intercambiaron listados de libros y, tras elegir los más interesantes para cada centro, el traspaso efectivo de los ejemplares se hizo el sábado 31 en Anglet.

Además, a los tres bibliotecarios pamploneses sus homólogos franceses les acompañaron en una visita por las instalaciones de la Biliothèque Quintaou, que tiene un importante fondo de libros en castellano, especialmente novelas, para su préstamo durante el verano en las playas de Anglet (en una iniciativa que se llama ‘La bibliothèque des plages’). Esta biblioteca atiende a una población de alrededor de 40.000 personas y en ella trabajan 27 personas.

1.436 libros en 10 lenguas extrajeras

La Biblioteca Pública de Yamaguchi, sin contar con la población de Ermitagaña, Mendebaldea e Iturrama que suma más de 40.0000 vecinos, da servicio al menos a 20.511 habitantes del barrio de San Juan. Tiene un fondo documental de 24.492 ejemplares a disposición del público, de los que un 5,31% (en breve un 5,71%) se presenta en lenguas extranjeras.

Hasta 10 idiomas en el catálogo de esta biblioteca. El inglés, con 650 libros y un 2,6% de porcentaje sobre el conjunto, es el idioma más frecuente en el catálogo. El siguiente en peso es el japonés, con 392 libros, la mayoría de ellos donados por la familia Furuno. Éstos suponen un 1,6% de los fondos totales. Ahora el francés, con las nuevas incorporaciones, supone un 1,3% del total con 328 libros y últimamente aumenta el alemán que supone ya un 0,1% con 34 ejemplares. Pero además hay 10 libros en italiano (0,04%) y 18 ejemplares entre los escritos en finés, sueco, persa, chino, ruso, árabe o portugués.

Las bibliotecas, además de los ejemplares que están a disposición del público, tienen lo que denominan “libros duplicados” procedentes de donaciones, en muchos casos porque sus dueños carecían de espacio para albergarlos. Por esta vía pueden entrar más de 100 libros al año para ser incorporados al catálogo por los tres bibliotecarios de la Biblioteca Pública de Yamaguchi, aunque siempre es mejor ponerse primero en contacto telefónico con la biblioteca.

Algunos títulos de éxito se repiten en muchas casas y, cuando se donan, la biblioteca puede disponer de ellos para actividades de promoción de la lectura como iniciativas de bookcrossing o espacios de intercambio como “el frigocambio”. La posibilidad de hacer trueque con otras instituciones, especialmente con ciudades hermanadas, puede ser una forma de acercamiento y de facilitar el adquirir, consolidar o mantener los conocimientos en idiomas de una población cada vez más competente en idiomas extranjeros, especialmente en la franja joven.

Entre los nuevos títulos de la Biblioteca Pública de Yamaguchi en francés figuran novelas como Un homme à distance, de Katherine Pancol, la exitosa autora de Los ojos amarillos de los cocodrilos; Le premier amour est toujours le dernier, deTahar Ben Jelloun o Poisson d´or,  del nobel Le Clezio. En el grupo de libros infantiles están L´Herbier des Fées, del conocido ilustrador Benjamin Lacombe; Olivia fait son cirque, de Ian Falconer, o Les souris à la plage, de Haruo Yamashita y Kazuo Iwamura.