Tres jóvenes, investigados por un presunto delito de daños por cortar un árbol con un martillo y un cincel en Buztintxuri

Lo hicieron en la madrugada del viernes al sábado y manifestaron que les gustaban las flores del árbol para regalarlas a la esposa de uno de ellos

arbol cortado_PM Tres jóvenes están siendo investigados por un presunto delito de daños por cortar un árbol con un martillo y un cincel. Los hechos ocurrieron en la madrugada del viernes al sábado, en la calle Santos Ochandategui en el barrio de Buztintxuri. Al parecer, los tres jóvenes, todos naturales de Moldavia y de 30, 25 y 24 años de edad, se encontraban alrededor de un árbol plantado en la acera cortando el tronco con la ayuda de un martillo y un cincel. Una patrulla de Policía Municipal acudió al lugar tras la llamada de varios ciudadanos que alertaron de los hechos.

En el lugar de los hechos los agentes se encontraron con los tres jóvenes y la ‘víctima’, el árbol que ya estaba caído en el suelo. Procedieron a identificar a los jóvenes y requisaron el material. A las preguntas de los agentes sobre por qué habían realizado este hecho, uno de los jóvenes manifestó que les habían gustado las flores que tenía el árbol en sus ramas y que querían regalárselas a la esposa de uno de ellos.

martillo y cincel_PMEl expediente ha sido remitido hoy al juzgado de guardia, al que se pone en conocimiento de los hechos por si pudiera ser constitutivo de un delito por causar daños intencionados en bienes públicos, ya que el árbol tiene un valor estimado de en torno a 500 euros, según el servicio de jardinería municipal.

El árbol en cuestión es un cerezo de flor (Prunus serrulata, variedad Kanzan), un árbol ornamental de pequeño porte de origen japonés y de la familia rosaceae, un ejemplar habitual en las calles de Pamplona. La variedad ‘Kanzan’ es la más popular, y se diferencia por sus  flores dobles colgantes que nacen en apretados ramilletes. Es un árbol de gran floración primaveral, con flores encrespadas color rosa-púrpura, dobles en mazos al inicio de la primavera sobre ramas aún desnudas. En Japón está considerado como emblema nacional y forma parte del patrimonio legendario del país.